FUNDESAR se constituye en Vigo el 4 de febrero de 1999 ante el notario Santiago Botas Prego con el nombre de “Fundación para a Promoción e Desarrollo rural”.

Como se recoge en sus estatutos y se deduce de su propio nombre,la misión de FUNDESAR es el desarrollo del mundo rural gallego a través de tres grandes líneas de actuación: la formación de las personas que lo habitan, la dinamización socio-económica del medio y la acción social.

Por Orden de 24 de marzo de 1999 de la Consellería de Presidencia y Administración Pública, la Fundación queda clasificada como benéfico-docente y adscrita a la Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria. Tres meses más tarde el titular de esta última Consellería, mediante una Orden que firma el 18 de mayo de 1999 (DOG nº 102, de 31 de mayo), reconoce a FUNDESAR y ordena su inscripción en el Registro de Fundaciones de Interés Gallego, donde se incorpora con el número 1999/11.

La Fundación es propietaria de los inmuebles en donde se sitúan los Centros de Promoción Rural-EFA Fonteboa y Piñeiral, en el muncipio de Coristanco y Arzúa respectivamente, y apoya la actividad del Centro de Promoción Rural-EFA A Cancela, en las Neves. Fundesar participa de la misma filosofía que estas entidades educativas y vela por su buen gobierno corporativo, aunque non interviene directamente en su gestión.

Las EFAs de Galicia forman parte de la Unión de Escuelas Familiares Agrarias (UNEFA) que agrupa a 26 centros en todo el Estado que a súa vez se integran en la Asociación Internacional de Maissons Familiales Rurales (AIMFR) que agrupa a más de 1400 Centros en todo el Mundo. En España se constituyeron a partir de 1967, dentro del marco de un programa de desarrollo local con enseñanza profesional para los hijos de las personas del medio rural inspirado en el modelo francés de las Maisons Familiales Rurais (MFR). Unido a la formación en alternancia (aula-empresa), son principios esenciales de su ideario, el humanismo cristiano, entendido como atención prioritaria a las persoas, a la libertad responsable, el trabajo en equipo, y el respecto a todos y la ética profesional.

Conocedores de la necesidad de aportar una ayuda externa para garantizar el mantenimiento de esos centros en Galicia y hacer así viable el desarrollo de sus fines, que no se agotan en la mera educación académica reglada, algunas personas deciden constituir esta fundación. FUNDESAR nace, así, con la ilusión de apoyar a los jóvenes desde su etapa de formación inicial hasta su plena integración profesional, de modo que puedan estar entre los protagonistas del desarrollo social, económico y cultural de sus comarcas, y por extensión, del medio agrario gallego.

En el año 2015, tras más de tres lustros de actividad, este compromiso se revalida y se amplia. FUNDESAR tiene la aspiración de llegar a más y contar con nuevos colaboradores que, en ejercicio de la responsabilidad social que a todos compete, individual o corporativamente, se unan a nosotros para el acrecentamiento del bien común en el medio rural.